Tronco sumergido (driftwood)

Descripción
El tronco sumergido es uno de los elementos decorativos más útiles del acuario de agua dulce. Maderas adecuadas: mangle, manzanita, tronco malayo, mopani, azalea. No usar: coníferas resinosas, roble (sin semanas de remojo), manzano (libera muchos taninos).
El papel del tronco va más allá de la estética: lo colonizan bacterias del biofiltro y libera taninos (ácidos húmicos) que crean el «agua negra» — el biotopo natural del Amazonas y del Sudeste Asiático. Varias especies (ancistrus, plecos) roen celulosa: para ellas el tronco es imprescindible.
Ventajas e inconvenientes
- Refugio natural y soporte para biofilm
- Libera taninos — «agua negra» suave para especies del Amazonas y Sudeste Asiático
- Imprescindible en la dieta de bagres que roen madera (Ancistrus, Hypostomus)
- Superficie ideal para fijar anubias, bolbitis y musgos
- Más decorativo con el tiempo (biofilm, pátina algal)
- El tronco fresco flota — hay que remojarlo 2–4 semanas o lastrarlo
- Los taninos tiñen el agua de ámbar (inconveniente en acuarios claros)
- Sin remojo previo puede cubrirse de biofilm blanco las primeras semanas
- Baja el pH — no es apto para biotopos de agua dura (Tanganica)
Cuándo es especialmente útil
- Acuarios biotopo del Amazonas y Sudeste Asiático
- Mantener especies roedoras de madera (ancistrus, cualquier sifonador)
- Fijar plantas epífitas (anubias, bolbitis, musgo de Java)
- Refugio para bagres tímidos y bettas